*La baja en la generación de empleo en Estados Unidos, la persecución migratoria y el superpeso, las principales causas; la zona de El Bajío, la más afectada
TIJUANA.- (4 de Febrero/26) Durante el año recién concluido México recibió 61,791 millones de dólares en remesas de los connacionales en el extranjero, principalmente de Estados Unidos, lo que representa una caída del 4.6%. Es el primer retroceso tras una década de “fiesta” y el más doloroso desde la crisis financiera global.
¿Qué pasó?
No fue mala suerte, fue una tormenta perfecta en el norte:
• Chamba escasa: La creación de empleos en EE. UU. se desplomó un 71%. Si los gringos no contratan, nuestros paisanos no cobran.
• Frontera sellada: La persecución migratoria y el muro administrativo también frenaron el flujo de billetes.
• Los más tristes: Jalisco (-6.5%), Michoacán (-4.4%) y Guanajuato (-2.3%) fueron los estados que más sintieron el tijeretazo en sus bolsillos. Esas tres entidades concentran 25% de todos los dólares que entran al país.
¿Por qué importa?
Con familias teniendo menos para gastar, esto puede pegarle directito al consumo interno.
La buena: Diciembre dio un respiro con un ligero repunte.
La mala: la realidad es que el superpeso le pasó la factura a las familias: al convertir esos dólares, el poder de compra real cayó porque nuestra moneda estuvo 12% más fuerte que a finales de 2024.
Al paso que vamos, en la próxima videollamada el primo de Chicago nos va a pedir que le mandemos una transferencia para completar la renta. 🤣 🤣 🤣
