LA PASTEURIZADORA JERSEY DE NOROESTE, LA PLANTA PROCESADORA DE LECHE MÁS ANTIGUA DEL PAÍS

  • Nació hace 100 años, creció con la ciudad y hoy se perfila hacia su consolidación, en manos de la cuarta generación de la familia de su fundador

TIJUANA.- (2 de Julio/26) La Pasteurizadora Jersey del Noroeste no solamente es una de las tres primeras plantas procesadoras de leche establecidas en México, sino la primera, cuya fecha de nacimiento data del 26 de Mayo de 1926. Las otras 2 más antiguas son Leche Zaragoza, de Chihuahua, fundada en 1936, y Lala, de Torreón, Coahuila, creada en 1950.

Jersey es además una de las 4 empresas tijuanenses fundadas en la primera mitad del siglo pasado que aún se encuentran en pie. Las otras tres son la Compañía de Teléfonos de Baja California, hoy Teléfonos del Noroeste, también instalada en 1926; el hotel y restaurante Caesar´s abierto en 1930; y Calimax, cuya historia comenzó en 1939.

Y el historiador Gabriel Rivera Delgado, relató en una amena charla ante un auditorio lleno en la Sociedad de Historia de Tijuana, este miércoles, la aportación de la empresa tijuanense en la formalización de la industria lechera regional, que pasó del simple reparto de leche bronca, casa por casa, al procesamiento, pasteurización y distribución del producto a través de mercados y tiendas detallistas.

Todo inició, dijo Rivera —ante un numeroso público entre el cual estuvo presente una biznieta del fundador: Gloria Amelia Torres Jiménez—, cuando don Cesáreo Jiménez Pérez, un español de Madrid, se estableció en Tijuana después de haber andado algún tiempo en Estados Unidos y Canadá.

En esta frontera, que entre 1925 y 1929 contaba con poco más de mil habitantes, don Cesáreo, ya casado, puso algunos negocios para sostener a su familia, entre ellos una tienda de curiosidades en la incipiente Avenida Revolución que luego cambió por una carnicería, y después por la concesión de la distribución de leche comprada por 350 dólares a un señor de nombre Adolfo Ramírez, quien vendió el negocio, “cansado de todos los días ir a San Ysidro por el lácteo y distribuirlo casa por casa”.

El negocio adquirido consistía en 2 perolas para almacenar la leche, un recipiente medidor, un camioncito de redilas y, lo más importante, una libreta con los nombres de los clientes, que vivían en la zona centro y las nacientes colonias Castillo, Independencia y Madero (Cacho).

Y don Cesáreo formalizó su nuevo negocio: le puso nombre: Lechería La Suiza, hizo el contrato con la Compañía de Luz de los Barbachano por 20 pesos y la registró ante las autoridades recaudadoras del entonces Territorio Norte de Baja California (todavía no era considerado estado), con un pago fijo de 6 pesos bimestrales de impuestos.  

Pero desde entonces la naciente industria lechera local comenzó a enfrentar problemas con su similar del sur de California, de quienes en un principio se surtía, y en un tiempo de escasez de leche, se pausó el proceso de La Suiza y la empresa se convirtió en distribuidora de una marca norteamericana de leche.

Tiempo más tarde entraría al quite uno de los hijos de don Cesáreo: don Ernesto Jiménez Orozco, quien no solo retomó el proceso de industrialización de la leche, sino que le cambió el nombre a Pasteurizadora Jesey del Noroeste e impulsó la conformación de la cuenca lechera, en Rosarito, y establos en las afueras de la ciudad e incluso dentro de la mancha urbana, como el área donde hoy se ubica el Cecut, el Grand Hotel Tijuana y la colonia 20 de Noviembre, según Gabriel Rivera.

Y la empresa creció a la par de la ciudad que cada década duplicó su población hasta llegar a la metrópoli de más de 2 millones de habitantes hoy en día, sin olvidar sus orígenes, pues de la mano de don Ernesto Jiménez Orozco la Pasteurizadora Jersey del Noroeste apoyó y sigue apoyando a instituciones educativas y de la sociedad. El edificio de la Sociedad de Historia, donde fue la charla por el centenario de la empresa, por ejemplo, fue construido por la Pasteurizadora, lo mismo que el edificio de la Canacintra.

Cumplidos sus primeros 100 años, la Pasteurizadora Jersey del Noroeste avanza hacia “otros cien años”, comentó brevemente la representante de la familia Jiménez: Gloria Torres Jiménez, enfrentando los retos que se presenten, con el firme propósito de seguir alimentando a los bajacalifornianos que, pese a todo, siguen teniendo una gran preferencia por la leche local.                

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