- Mejoras salarial y de prestaciones para los trabajadores eran necesarias pero impactan negativamente a las pequeñas empresas, y no hay acompañamiento suficiente para impulsar su crecimiento, dice Juan Pablo Castañón, vicepresidente del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología
TIJUANA.- (28 de Agosto/26) En México no hay políticas públicas para las pequeñas empresas, dijo el ex presidente nacional de la Coparmex y actual vicepresidente del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (COMCE), Juan Pablo Castañón. Desaparecieron al INADEM (Instituto Nacional del Emprendedor), y no hay condiciones propicias para la movilidad de las empresas, “para que los micros se conviertan en pequeños, y los pequeños en medianos”, enfatizó.
En entrevista reciente para el programa Ahora Futuro; México y el Mundo, conEnrique de la Madrid Cordero, en el canal de televisión ADN Noticias (de TV Azteca), el dirigente empresarial informó que el 99% de las empresas mexicanas son micro, pequeños o medianos establecimientos, y generan el 71% del empleo. México, puntualizó, está hecho de pequeños emprendedores.
No obstante, indicó, el 64% de las empresas operan en la informalidad por los altos castigos y costos de crecer y formalizarse.La pequeña empresa está parada porque los costos laborales no han sido compensados con política de productividad y de acceso; es decir, hay mucho freno para que la empresa pueda seguir creciendo, porque tienen los mismos costos laborales que cualquier empresa.

Y no es lo mismo una mediana o gran empresa —subrayó—, de 250 o 10,000 colaboradores, con sus costos de seguridad social, de pensiones, del Infonavit, que una pequeña empresa que tiene cinco o seis trabajadores y tiene que atender toda la regulación: los inspectores municipales, los inspectores estatales, los inspectores federales y además tiene que buscar salir adelante y pagar los costos al mismo nivel de lo que paga una mediana o gran empresa.
Castañón manifestó que esta situación genera un costo excesivo a las Mipymes que hace muy difícil que operen, y por eso la tentación es irse a la informalidad. Se dan de baja en el Seguro Social y están en la informalidad, pagando una cuota si es que alguien viene y les pide por su seguridad, o pagando una cuota para que el municipio no los moleste. Ese es la gran tragedia que tenemos.
Por ello, indicó, ha disminuido el número de empresas en el IMSS; “se han deslistado”, lo que significa que se están yendo a la economía informal o están muriendo. 2025 es el año que más bajo número de empresas hubo en el Seguro Social, 1 millón 015 mil establecimientos cuando en los últimos 10 años teníamos 1 millón 200 mil o 1 millón 100 mil. En un país donde crece la población y viene bajando el número, puntualizó, no hace sentido que estén cayendo las empresas.
Juan Pablo Castañón también se refirió al aumento de los costos de los salarios (se han elevado un 140 a 150% en los últimos 8 años); de las vacaciones del primer año (de creo que seis u ocho días a 12, lo que incrementa la prima vacacional, el costo laboral); si se eleva el costo de las pensiones, que también era necesario estructuralmente (vamos a llegar hasta el 13% de la aportación de la empresa para la pensión del trabajador con respecto al salario), y luego si se baja la jornada laboral a 40 horas, ¿cómo le ayudamos a la pequeña empresa para que compense esta alza de costos?
Esto, afirmó, es exactamente la teoría de lo contrario, pues lo que se quiere como economía es que se generen más empleos, pero los costos laborales están teniendo como consecuencia que a las empresas les cueste sobrevivir y corran gente.
Por ello resaltó que debes generarse políticas públicas que acompañen este aumento de prestaciones sociales; no es que no se tengan, pero hay que apoyar más para que la pequeña empresa tenga acceso a tecnología, pueda ser proveedor de los proveedores de una gran cadena de valor, pueda tener acceso a financiamiento y a la capacitación, de tal forma que haya incentivos para crecer y de esa forma, al crecer, disminuyan sus costos relativos a la mano de obra.
“Y luego otro tema que he reiterado mucho, subrayó pues bájame otros costos, por ejemplo, bájame el costo de la luz. No se justifica que en México una empresa pague a veces el costo de la luz 40% más caro que en Estados Unidos. Entonces, ¿cómo quieres que aumente los salarios? Bájame el costo de la inseguridad. Hay muchas empresas que hoy gastan el 10% de su nómina y se dedican a cuidarse, además de los costos de todo lo demás. O sea, un poco la reflexión también es: además de estos costos que me impones, los demás costos también los tengo que pagar. El costo al final del día, ¿qué es? No crecer ¿Cuál es el costo de todo esto que hacemos al final? Productividad país y el crecimiento cero.
El vicepresidente del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología resaltó que si la pequeña y microempresa es la generadora del 68% de los empleos, si se incentiva y se le da acceso a apoyos, es la que más rápido va a generar empleos. Es la que más rápido va a generar empleos formales.
Evidentemente, sentenció, tiene que haber una política pública, incluso fiscal, especial para la pequeña empresa; la gestión de la pequeña empresa es carísima. En la propia Secretaría de Economía hay una estadística de impacto: el 90% de las pequeñas empresas, que tienen menos de 10 trabajadores, ocupan seis trabajadores en atender las regulaciones; y si el 90% de las empresas que tienen menos de 10 trabajadores ocupan a seis para trámites, quienes van a buscar nuevos proveedores? Quienes van a buscar clientes? ¿A qué horas van a cobrar lo que tienen que cobrar para volver a invertir?
Es un gran esfuerzo de los pequeños emprendedores que no estamos reconociendo”, finalizó.
